Se anuncia un "día de limpieza espiritual" en la Iglesia Universal, destinado a personas que se sienten "cargadas por el mal", manifestado en pensamientos de suicidio, enfermedades o maldiciones.
Se invita a participar en un "ritual sagrado" donde se consumirá pan en forma de cruz, representando la sangre del Cordero, como símbolo de protección y destrucción de las influencias negativas. Este evento se realizará los viernes en diferentes horarios, incluyendo las 20 horas, en la sede nacional o templos cercanos.
Se enfatiza que este ritual busca ofrecer liberación, protección y una nueva vida a quienes atraviesan situaciones de profunda desesperación y destrucción. Se mencionan también actividades específicas en Morón, en la "catedral de mi familia".