Se exploró la conexión entre la microbiota intestinal y la ansiedad, presentándola como el "segundo cerebro" debido a la comunicación bidireccional con el intestino a través del nervio vago.
Se explicó que una microbiota antiinflamatoria produce neurotransmisres y genera saciedad, y que el estrés puede alterar este equilibrio, provocando síntomas como hinchazón, malestar digestivo, aumento de infecciones, obesidad y sobrepeso, un estado conocido como disbiosis.
Se presentó el probiótico Florabud B420 como una solución natural para contrarrestar la disbiosis, reducir el consumo de calorías (300-400 kcal diarias), disminuir la ansiedad al comer y mejorar la resistencia a la insulina.
Se destacó que estudios clínicos asocian el Florabud B420 con la reducción de grasa corporal y el control del peso a largo plazo, especialmente cuando se combina con actividad física y un plan alimentario personalizado.