Se relata una experiencia personal de fe y oración enfocada en la conquista espiritual de Puerto Madero. El orador, Héctor, confiesa haber soñado con realizar una obra significativa en este barrio.
Se menciona la creación de una oficina en Puerto Madero como un espacio para pedir milagros, invitando a las personas a visitarla. Se describe cómo, a través de esta iniciativa, se han visto milagros en áreas como el trabajo, la vivienda y la resolución de problemas económicos y legales.