El economista Sebastián Cabo analiza el leve pero constante ascenso del dólar, situándolo en un 3% de aumento en el mes, lo cual considera no alarmante dado que la inflación acumulada en el año (15%) supera este incremento. Señala que la menor oferta de divisas, debido al fin de la cosecha gruesa, y una demanda estable, ejercen presión sobre el tipo de cambio.
La baja en las tasas de interés, que rondan el 20% pasivo, hace que el dólar vuelva a ser una herramienta de inversión atractiva frente a los pesos. Cabo explica que el costo de oportunidad de mantener pesos ya no compensa la potencial depreciación, y que parte del cobro del aguinaldo podría dirigirse a la compra de dólares.
El mercado de capitales también se presenta como una opción de inversión, ya sea en deuda pública o acciones argentinas. Si bien toda inversión conlleva un riesgo, se mencionan los bonos como una opción menos riesgosa que las acciones, aunque el riesgo país argentino (420 puntos) sigue siendo un factor a considerar. Incluso quedarse en pesos o en dólares implica riesgos, como la pérdida de poder adquisitivo por la inflación.