La principal preocupación de la gente respecto al gobierno es el rumbo económico (43%), seguido de cerca por los escándalos de corrupción (33,9%). Esta brecha se ha reducido significativamente en comparación con mediciones anteriores, donde la economía lideraba con una diferencia de 20 puntos.
La preocupación por la falta de trabajo y el miedo a perder el empleo han aumentado notablemente, indicando un deterioro en las expectativas económicas de la población.