Se cuestiona la información proporcionada por el fiscal sobre la data de muerte y el abuso sexual en el caso, ya que un médico forense habría manifestado discrepancias.
Existe incertidumbre sobre si la autopsia real confirma el abuso y la estaculación, y se plantea la duda sobre a quién creerle.
Se menciona que, debido al estado de putrefacción y la falta de órganos, la autopsia no pudo ser completamente peritada, lo que genera confusión sobre las conclusiones.