La guerra en Ucrania ha comenzado a afectar a Letonia, un país vecino que no participa directamente en el conflicto.
Drones militares ucranianos, desviados por interferencias electromagnéticas rusas, han ingresado al espacio aéreo letón, generando alertas y obligando a los residentes a buscar refugio. Los drones han impactado cerca de un castillo medieval y en instalaciones de almacenamiento de petróleo, causando incendios.
La región de Galia, en Letonia, que depende del turismo, está sufriendo una crisis económica debido a las cancelaciones masivas de reservas. Los propietarios de posadas y negocios turísticos reportan pérdidas significativas y la incertidumbre sobre la llegada de turistas.
Las autoridades letonas intentan asegurar a sus ciudadanos que la región es segura, pero el temor a las incursiones aéreas y la cercanía a la frontera rusa generan preocupación.