Se reportaron fuertes bombardeos con drones sobre Moscú, afectando una importante refinería de petróleo y provocando una densa columna de humo negro. Este incidente se suma a la escalada del conflicto en Ucrania, que lleva cuatro años.
Los ataques provocaron la cancelación de cientos de vuelos. A pesar de las menciones sobre la situación por parte de Donald Trump en el G7, no se vislumbra un acuerdo de paz en el horizonte.