El debate se centra en la proliferación de noticias falsas y la falta de rigor periodístico en las nuevas plataformas. Se cuestiona la responsabilidad de figuras públicas como Florencia Peña al difundir información sin verificar, especialmente en casos sensibles como el supuesto fallecimiento del padre de Lionel Messi.
Periodistas y locutores con trayectoria, como Nora Virolo, enfatizan la importancia de la ética profesional, el chequeo de fuentes y la existencia de editores responsables. Se critica la ligereza con la que algunos medios y plataformas manejan información crucial, priorizando la inmediatez sobre la veracidad.
Se plantea la diferencia entre el periodismo tradicional, con sus filtros y procesos de verificación, y la dinámica de las redes sociales, donde la velocidad puede llevar a errores graves. Se subraya que, aunque las nuevas plataformas son valiosas, deben profesionalizarse y mantener estándares éticos para evitar la difusión de información errónea que pueda afectar a terceros.