El programa abordó la problemática de las fake news y la responsabilidad de los medios y periodistas en la difusión de información no verificada, especialmente en casos sensibles como la salud de figuras públicas.
Se criticó la velocidad por sobre la veracidad en la búsqueda de primicias, y se instó a un mayor chequeo y rigor periodístico para evitar dañar a las personas y sus familias.
Se reflexionó sobre cómo las redes sociales y la lógica de viralización pueden llevar a la pérdida de privacidad y al daño de la reputación, incluso de personalidades reconocidas.