Cuba implementa nuevas restricciones de movilidad y transporte público para hacer frente a la crisis energética y de combustible que afecta a la isla.
Las medidas buscan bajar costos y optimizar el abastecimiento estatal, afectando a millones de usuarios. Se están implementando medidas como la reserva de asientos en trenes y autobuses, priorizando a enfermos, funerales y otras emergencias ante la escasez de combustible.
La isla, con 9.6 millones de habitantes, enfrenta una crítica situación económica y desabastecimiento desde enero, agravada por las restricciones de importación de petróleo por parte de Estados Unidos.