La Asamblea Nacional de Cuba analiza un paquete de reformas económicas con el objetivo de abrir la economía y el comercio, impulsando el sector privado, la inversión extranjera y cambios en áreas clave como turismo, agricultura y comercio exterior.
El primer ministro, Manuel Marrero, aseguró que las reformas son necesarias para preservar el sistema socialista y no implican una desviación del modelo. Estas medidas se implementan en un contexto de compleja situación económica, marcada por caída de producción, escasez de combustible, inflación y tensiones con Estados Unidos.