Cuba ha anunciado reformas económicas drásticas, aprobadas por el Congreso, que buscan desmantelar el socialismo económico e introducir cambios de corte liberal. Estas reformas permitirán la creación de grandes empresas sin límite de tamaño y la posesión de múltiples sociedades por parte de los ciudadanos cubanos.
La inversión extranjera ya no estará limitada y se fomentará la inversión privada en el sector bancario por primera vez. Aunque estas medidas representan un cambio rotundo, especialistas cubanos señalan la importancia de observar cómo y cuándo se implementarán realmente.
Estas reformas, impulsadas por el presidente Díaz-Canel, marcan un giro significativo en la política económica de la isla, buscando revitalizar la economía cubana a través de la apertura y la liberalización de ciertos sectores.