El sector textil atraviesa una profunda crisis, con empresas que venden a precios de costo y baja rentabilidad debido a la facilidad de importación de productos más baratos. La apertura de importaciones, si bien busca controlar la inflación, pone en riesgo la producción nacional.
Se advierte que, si la tendencia continúa, muchos sectores industriales desaparecerán del mercado interno y serán reemplazados por productos importados, ya que la producción local no podrá competir. Se hace un llamado a la claridad sobre las políticas económicas y su impacto en los sectores productivos.