La investigación por el crimen de Agostina continúa sumando elementos y sospechas. Soledad Andrani, expareja de Claudio Barrelier, negó tener conocimiento sobre los hechos y se defiende de las acusaciones de encubrimiento agravado, mientras la defensa intenta reducir su pena.
Se destaca la presencia de cuchillos y una afiladora secuestrados en la casa de Barrelier, que son analizados para determinar su posible vinculación con el crimen. La falta de pruebas contundentes de ADN en la escena principal genera dudas sobre la hipótesis del femicidio en ese lugar.
Se investiga la posible conexión de Barrelier con una banda de narcotráfico, y se menciona la posibilidad de que Marianela, también conocida como Luzmila o La Gringa, esté involucrada en la venta de estupefacientes. La justicia espera la apertura del secreto de sumario para acceder a nueva información relevante.
Se cuestiona la extraña reunión entre la madre de Agostina y el fiscal en un lugar poco habitual, generando dudas sobre las intenciones y la transparencia del proceso.