Un centenar de guerrilleros han depuesto las armas en el sur de Colombia como parte de una negociación con el presidente Gustavo Petro. Este acto representa un primer paso para que los rebeldes se instalen en una zona especial y consoliden acuerdos con el gobierno.
La entrega de armas se produce a pocos días del balotaje que definirá al próximo presidente, en un contexto donde la política de paz del actual mandatario ha sido cuestionada.