El segmento aborda las agresiones virtuales y sus consecuencias reales, detallando diversas formas de ciberdelito como el ciberacoso, el cyberbullying, el grooming (ciber embaucamiento) y el sexting.
Se explica que el ciberacoso implica hostigamiento e intimidación a través de medios digitales, mientras que el grooming se refiere al contacto de un adulto con un menor con fines sexuales. El sexting, por su parte, consiste en el intercambio de material sexualmente explícito.
También se mencionan otras modalidades como la sextorsión, el happy slapping (agresión grabada y difundida), la exposición involuntaria a material sexual o violento, y la incitación a conductas dañinas como la autolesión o trastornos alimenticios. Se advierte sobre los peligros de estas prácticas, especialmente para los menores, y se insta a los padres a dialogar con sus hijos sobre estos temas.