Una actriz, Mariel, se acerca a una joyería interesada en invertir en monedas de inversión (Kruger) para un futuro proyecto de abrir una agencia de modelos.
Le muestran una moneda sudafricana de 22 kilates, de 33,9 gramos, destacando que es una buena opción para invertir a futuro, ya que su valor crecerá con el tiempo.
Mariel decide comenzar comprando dos monedas y se compromete a mantener contacto para futuras operaciones. Confía en la joyería por la publicidad y por conocer a Adriana Salgueiro.