Ucrania lanzó una ofensiva con drones que impactaron una refinería en Moscú, en respuesta a los ataques rusos. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, advirtió que "Moscú arderá si los ataques rusos continúan".
La refinería atacada, propiedad de Gazpromneft, abastece más de un tercio del combustible de la capital rusa. El aeropuerto de Sheremetyevo restringió temporalmente sus operaciones.
Este ataque, el más importante contra Moscú en al menos dos años, se produce mientras Vladimir Putin se reúne con líderes asiáticos en Kazán. El gobierno ucraniano considera el ataque como una respuesta justificada y una muestra de que Kiev está retomando la iniciativa.