Ucrania atacó una refinería clave en Moscú, abasteciendo el 40% de la gasolina de la capital rusa y afectando a 53 regiones. Este es el segundo ataque en la semana, lo que evidencia la capacidad ucraniana para alcanzar puntos estratégicos rusos.
El presidente ucraniano, Zelensky, declaró que si Putin no detiene la guerra, la respuesta será "fuerte y justa". Afirmó que Ucrania no desea la guerra pero responderá a la agresión rusa.
El análisis sugiere un cambio cualitativo en el conflicto, con Ucrania demostrando una creciente capacidad militar, incluyendo la producción de 7 millones de drones autónomos por año. Esto representa un desafío significativo para Rusia, que podría verse obligada a recurrir a amenazas nucleares o de expansión territorial.