Un ataque masivo de drones ucranianos contra Moscú provocó un incendio en la refinería de Kapotnia, al sureste de la capital rusa. Las autoridades rusas informaron haber derribado 60 aparatos aéreos y que el incendio ya se encuentra controlado.
Según la parte ucraniana, la refinería atacada procesa alrededor de 11 millones de toneladas de petróleo al año, cubriendo casi el 40% de la demanda de gasolina y la mitad de la de diésel en Moscú.