Romina, tía de la madre del bebé fallecido, aclara que su sobrina Eliana, madre soltera, crió al niño junto a sus abuelos. Desmiente que el padre biológico haya estado presente en la vida del menor y critica las versiones que lo involucran.
Afirma que Eliana tuvo contacto limitado con el bebé en los últimos tres meses, debido a su nerviosismo y apuro al visitarlos. Señala que la última vez que vio al niño, solo presentaba un rasguño en la cara, y que desconocían la magnitud de los golpes que sufría.