Se cuestiona la práctica de hablar sin tener la información verificada, especialmente en el ámbito del streaming, donde se considera "cool" y divertido decir cualquier cosa.
Se critica la falta de herramientas como celulares o computadoras para chequear datos, lo que lleva a que se opine sin fundamento, y se subraya que esta actitud es característica del streaming.
Se reitera que, si el objetivo es hablar sin chequear, se debería ser claro al respecto y no pretender hacer periodismo riguroso, ya que esto último requiere un compromiso con la verdad y la verificación.