Un arquitecto argentino, oriundo de Santiago del Estero, fue procesado en Brasil por actos de discriminación y violencia racista. El hombre, que se encuentra detenido desde el 25 de mayo, enfrenta cargos graves que podrían llevarlo a prisión por un tiempo considerable.
El incidente ocurrió en un tren, donde el arquitecto tomó una fotografía a un niño y, al ser confrontado, se descubrió que en su teléfono tenía mensajes con intenciones racistas, como la de llevarse a un menor para que cuide a sus nietos. Los mensajes incluían frases despectivas y denigrantes.