Una joven de 21 años murió al caer de un puente en Brasil durante una actividad de "road jumping" al no ser atada correctamente a la soga.
Tres personas, incluyendo instructores de la actividad, se encuentran detenidas. Uno de los detenidos previamente había asaltado en el mismo puente con menores.
Se cuestiona la falta de control y permisos para realizar esta actividad, que se llevaba a cabo en un viaducto ferroviario en desuso perteneciente al ámbito federal.
Los detenidos afirman no saber quién era el responsable de atar la soga, evidenciando una grave falta de organización y responsabilidad en el evento.