El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, denunció la "indiferencia" mundial ante la crisis de violencia en Haití, donde las pandillas aterrorizan a la población y las instituciones se han debilitado. Guterres subrayó la conexión directa entre la ausencia de la comunidad internacional y la falta de seguridad para el pueblo haitiano.
La violencia de las pandillas ha desplazado a miles de personas, quienes viven hacinadas en viviendas improvisadas. Al menos 2.300 personas han muerto en lo que va del año en Haití, según cifras de Naciones Unidas. Los desplazados piden reubicación y la posibilidad de regresar a sus barrios para vivir mejor.