Se realiza un relevamiento de precios en el Mercado Central, donde se observa una baja en el consumo y un aumento en algunos productos, especialmente la papa, que incrementó su precio entre un 15% y 20% en la última semana. El kilo de papa pasó de 1.000 a 1.250 pesos.
Según Enzo, un vendedor, el aumento se debe a factores climáticos como lluvias y heladas que afectan la producción. A pesar de esto, la gente sigue comprando ofertas de 4 kilos por 5.000 pesos, aunque se nota una disminución general en la cantidad adquirida en comparación con años anteriores. Algunos productos como la zanahoria han bajado de precio.
Se observa que los consumidores, especialmente personas mayores, optan por comprar solo para el día o dos, y en muchos casos utilizan tarjeta de crédito para afrontar los gastos, llegando incluso a pedir crédito a los vendedores ante la falta de efectivo a fin de mes. La baja concurrencia al mercado se atribuye al frío y a la falta de poder adquisitivo.
Los vendedores comentan que la baja en el consumo en el Mercado Central ha sido del 40%, y que la gente compra por unidades en lugar de cantidades. Además, señalan que la calidad de las frutas y verduras se ha deteriorado, durando menos tiempo en la heladera.