Se analiza la primera declaración de Eliana, quien afirmó que el bebé se había caído de la cama. Se sugiere que pudo haber sido presionada por su pareja para mentir, y que él intentó manipular la situación. Se menciona que ella tiene el teléfono de él y está a su disposición.
Se plantea la posibilidad de que Eliana haya sido víctima de coacción y manipulación por parte de su pareja, y que ella sea incapaz de haber lastimado a su hijo. Sin embargo, se abre la puerta a la posibilidad de que haya permitido el maltrato.