El Líbano reporta un trágico balance de 3.912 personas muertas y 11.863 heridos desde el pasado 2 de marzo, según datos oficiales del Ministerio de Salud Pública libanés. Esta cifra, que ha aumentado respecto a la jornada anterior, refleja la cruda realidad del conflicto en la región, a pesar de los discursos sobre un alto al fuego.
La ofensiva israelí ha tenido un impacto devastador en la infraestructura sanitaria, con 17 hospitales afectados y tres de ellos forzados a cerrar sus servicios debido a la magnitud de los destrozos. La situación humanitaria se agrava ante la pérdida de familias enteras y la continua violencia.