Se invita a los fieles a acercarse a las reuniones de la iglesia para recibir una "impartición" y experimentar milagros, basándose en el pasaje bíblico de Segunda Reyes 6:6. El predicador, ubicado frente al Hilton y cerca de YPF en Puerto Madero, promete ayuda para salir de la miseria y la pobreza, y dejar de ser "esclavo de sueldos miserables".
Se enfatiza la importancia de la fe fundamentada en la experiencia personal con Jesucristo, en lugar de la sabiduría humana o las experiencias de otros. Se advierte que la duración de la pertenencia a la iglesia o el ser cristiano no determina el nivel de fe, sino el encuentro personal e íntimo con Dios.