Marta, una mujer que atravesaba una situación económica desesperada con una deuda de 80.000 dólares, compartió su testimonio de cómo la fe y la perseverancia en las reuniones de la iglesia "La Universal" le permitieron superar sus problemas.
La mujer relató que la deuda se originó tras la compra de una casa y se agravó tras el fallecimiento de su esposo. Sin embargo, al comenzar a asistir a las reuniones de los lunes, comenzó a aplicar los consejos y a perseverar en sus proyectos, lo que le permitió saldar la deuda y mejorar su situación económica.
Marta afirmó que Dios le dio todo: "pagué la deuda, ahora tengo una casa, tengo dos. Bueno, y tengo auto, tengo un negocio". Destacó que la prosperidad proviene de Dios y se manifiesta a través de la entrega y la perseverancia de las personas.