La cumbre del G7 abordó la inteligencia artificial, reuniendo a mandatarios y ejecutivos de empresas como Open AI, Antropix Games y Mistral AI. Las discusiones se centraron en reforzar la regulación y ciberseguridad, con énfasis en la protección de menores y el impacto de estas plataformas en la democracia.
Existen dos visiones contrapuestas: una que aboga por dejar que la tecnología avance libremente y regular posteriormente, y otra que propone una regulación previa para evitar errores. El debate también incluye la necesidad de una carrera tecnológica contra China y la seguridad de los datos.