Se presentó un innovador museo en Los Ángeles, creado exclusivamente con inteligencia artificial por el artista Refik Anadol.
La experiencia inmersiva cuenta con pantallas gigantes que van del suelo al techo y utiliza pulseras biosensoriales para medir la frecuencia cardíaca, temperatura y respuesta galvánica de los visitantes.
Estos datos biométricos se traducen en imágenes y emociones, adaptando la experiencia visual al estado de ánimo de cada persona, prometiendo ser una revolución en el mundo del arte y la tecnología.