La cumbre del G7 concluyó en Evian con la firma de nueve declaraciones unánimes sobre temas cruciales como el conflicto de Ucrania, Medio Oriente, la seguridad de la inteligencia artificial y la macroeconomía.
Los líderes expresaron preocupación por la prolongación del conflicto en Ucrania y la falta de voluntad de paz por parte de Rusia, reafirmando la necesidad de mantener las sanciones energéticas.
Emmanuel Macron, anfitrión del evento, se mostró dispuesto a liderar nuevas negociaciones de paz. Por su parte, Donald Trump, a pesar de su "atípica diplomacia", celebró el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, aunque lanzó advertencias a Irán sobre posibles bombardeos y a Francia sobre aranceles al vino y champán.