La primera fundación española en la costa atlántica patagónica, establecida por Sotomayor, tuvo una vida efímera, durando apenas tres meses. Un motín a bordo terminó con la vida del líder y la caleta fue abandonada.
A pesar de su corta existencia, el lugar continuó atrayendo expediciones y se convirtió en escenario de disputas entre cazadores, factorías y el Estado Nacional Argentino, marcando el inicio de una compleja historia en la región.