Estelita Muñoz reflexionó sobre la evolución de la televisión argentina, comparando la lealtad y nobleza de antes con las peleas y el sensacionalismo actual.
Señaló la falta de contenido artístico nacional, como novelas y programas de humor, y la dependencia de producciones extranjeras debido a los altos costos de producción local.
Comentó que los presupuestos no alcanzan y que nadie quiere invertir en la producción de contenido propio, lo que lleva a la repetición de formatos y a la priorización de lo económico sobre la calidad artística.