Se expresó el dolor persistente que genera la discriminación por la orientación sexual, a pesar del paso del tiempo. Se señaló que este sufrimiento se origina en el hecho de ser quien uno es, algo inmutable y no una elección.
Se hizo hincapié en que la identidad sexual no tiene que ver con el deseo, sino con el ser, y que esta lucha ha sido especialmente difÃcil en el ámbito escolar, donde la crueldad era moneda corriente.