María Julia Oliván denunció públicamente haber sido víctima de acoso sexual por parte de Mario Pergolini en 2007, cuando trabajaba en CQC. La periodista relató situaciones incómodas y de forcejeo en la oficina de Pergolini, y mencionó que fue despedida poco después sin explicación.
Oliván expresó su indignación ante la participación de Pergolini en eventos y charlas sobre feminismo y "Ni Una Menos", considerando que busca "lavar su imagen" y que el medio periodístico se hace "el boludo" ante estas situaciones.
Se menciona que Oliván también relató experiencias similares con otros funcionarios, uno de los cuales le pidió disculpas años después, mientras que con Aníbal Fernández no tuvo esa respuesta. La dificultad de probar judicialmente estos hechos ocurridos hace tanto tiempo es un factor clave.
El marido de Oliván, Antonio, expresó su apoyo y comprensión, señalando que las víctimas a menudo verbalizan estas situaciones mucho tiempo después, cuando se sienten con fuerzas para hacerlo.