Estados Unidos atraviesa su temporada de tornados y tormentas fuertes, que se extiende de marzo a junio. En Illinois, las tormentas han provocado la caída de árboles, daños en edificios y viviendas, y el vuelco de camiones debido a fuertes ráfagas de viento.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas de tornado para amplias zonas del estado, advirtiendo sobre la posibilidad de tornados de intensidad media y vientos superiores a 100 km/h, además de la caída de granizo del tamaño de una pelota de béisbol.