Fuertes tormentas y tornados azotaron el centro-este de Illinois, provocando alertas y dejando un rastro de destrucción. Edificios agrícolas destrozados, árboles partidos y escombros esparcidos son algunas de las consecuencias.
Se registraron granizo de gran tamaño y camiones volcados. El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas de tornado, advirtiendo sobre la presencia de uno detectado por radar y la posibilidad de granizo del tamaño de pelotas de béisbol.