El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta una investigación judicial por enriquecimiento ilícito tras la presentación de su declaración jurada, que generó más dudas que certezas. Se habla de medio millón de dólares "en negro" y una inversión en criptomonedas en 2013-2014, cuya existencia la justicia deberá corroborar.
La situación se complica en el ámbito político, con el PRO, principal aliado del gobierno, presionando públicamente por la renuncia de Adorni. Fernando de Andrés, en representación de Mauricio Macri, ha sido uno de los voceros más activos en esta postura, cuestionando la designación desde el principio.
El kirchnerismo buscará iniciar un proceso de interpelación y moción de censura contra Adorni en el Senado el próximo jueves 18, aunque necesitarán más votos de los que poseen actualmente. El PRO y la UCR se encuentran en una encrucijada, con presiones para no apoyar la remoción de Adorni, lo que podría generar un escándalo político sin precedentes.
Otra fecha clave es el martes 23, con una sesión especial convocada por la oposición. La indefinición del PRO y la UCR, sumada a la falta de una explicación convincente sobre la situación judicial de Adorni, está frenando la dinámica interna del gobierno. Incluso ministros evitarían las reuniones de gabinete.
Adorni deberá presentarse en el Senado el 2 de julio para su informe semestral, en lo que podría ser una negociación para evitar la moción de censura. Se baraja la posibilidad de una licencia hasta que se aclare su situación judicial.