Se reflexiona sobre la difusión de noticias falsas, ilustrado con el caso del padre de Lionel Messi. Se comparte una anécdota personal sobre cómo las noticias sobre la salud del padre de una de las presentadoras se tergiversaron.
Se critica la falta de verificación y la sensibilidad con la que se deben tratar ciertas informaciones, especialmente cuando involucran a figuras públicas y sus familias, haciendo un llamado a la responsabilidad afectiva y a chequear las fuentes.