En Bruselas se discute la posibilidad de negociar con Moscú, aunque la viabilidad de estas conversaciones es incierta. El presidente del Consejo, Antonio Costa, mencionó breves contactos diplomáticos con Rusia, con la idea de aprovechar el momento actual para sentar a Rusia en la mesa de negociaciones.
Sin embargo, los pasos se dan con cautela debido a la falta de consenso global. El primer ministro de Países Bajos abogó por mantener la presión sobre Rusia, mientras que los países bálticos insisten en que no tiene sentido iniciar negociaciones mientras Moscú no muestre intenciones de paz. Giorgia Meloni, primera ministra italiana, defiende la idea de nombrar un enviado de la Unión Europea para dialogar con Rusia, iniciativa que surge de una petición del propio presidente ucraniano.