Se presenta el caso de una persona que, tras encontrar una cruz del cementerio con nombres en una zanja, experimentó una cadena de desgracias: problemas familiares, de salud, laborales y de unión. Se interpreta como un trabajo de brujería o maleficio.
Se narra la historia de Daniel, quien, tras ser estafado y sufrir una infidelidad, cayó en una profunda depresión que lo llevó a la autointernación. En un momento de desesperación, sintonizó un programa de la Iglesia Universal y se sintió identificado con el mensaje del pastor.
Daniel decidió seguir el camino de la fe, dejando atrás sus problemas y medicaciones. Su salud, vida laboral y sentimental se transformaron positivamente, llegando a casarse y recibir el bautismo con el Espíritu Santo. El programa destaca su caso como un milagro y un testimonio de cómo la fe puede vencer la depresión y sanar la vida.