En el Mercado Central, los precios de la carne vacuna se mantienen estables a pesar de la proximidad del Día del Padre. Un kilo de asado se ofrece a 30 mil pesos, mientras que el vacío y la costilla rondan los 14 mil y 22 mil pesos por kilo, respectivamente.
A pesar de las ofertas y la estabilidad de precios, los carniceros reportan una baja concurrencia de público. Se esperaba una mayor demanda por el Día del Padre, pero la afluencia de clientes es mínima, generando preocupación en los comerciantes.
Los vendedores señalan que la carne de campo, a pastura, como la paleta, se ofrece a 13 mil pesos el kilo, y la picada especial a 10 mil pesos. Sin embargo, la falta de gente afecta no solo a la carne vacuna, sino también al cerdo y al pollo, que no registran ventas significativas.