Se señaló la gran responsabilidad de los canales de streaming con millones de suscriptores, especialmente aquellos que forman opinión entre jóvenes y adolescentes. Se instó a que estos medios tomen conciencia de la gravedad de la información que difunden y establezcan un antes y un después en su manejo.
Se criticó la tendencia a tratar ciertos temas con liviandad en los canales de streaming, contrastando con la rigurosidad que deben tener todos los medios de comunicación.