Se reflexionó sobre cómo las expresiones artÃsticas de la infancia, como cantar o bailar, a menudo se vinculan erróneamente con la sexualidad. Se planteó que estas actividades son una forma de expresión y no determinan la identidad sexual de una persona.
Se mencionó la obra "Billy Elliot" como ejemplo de cómo se aborda esta temática, y se criticó la idea de que los intereses artÃsticos de un niño puedan ser motivo de preocupación o intento de "corrección".