Se presentan imágenes exclusivas de la Villa Los Galpones, asentamiento que frecuentaba Barreliar, describiéndolo como un lugar similar a la Villa 31 en cuanto a su dinámica, aunque no en altura. Se menciona que el padre de Agostina acudió a este lugar y allí le informaron sobre lo sucedido con su hija, calificándolo como un "nido donde pasan un montón de cosas".
Se cuestiona la idea de que la mayoría de los habitantes de la villa son trabajadores, afirmando que suceden muchas cosas ilícitas allí. Se recalca la cercanía de la Villa Los Galpones al centro de Córdoba y a instituciones policiales, lo que hace improbable que las autoridades ignoren la situación.
Se enfatiza la convivencia entre el poder político, policial y, posiblemente, eclesiástico, ante la prostitución de menores y el narcotráfico. Se reitera que las autoridades estaban al tanto de lo que ocurría en lugares como Malibú y los galpones.