Una presunta víctima de Barrelier, identificada como Tati, relata un episodio de abuso sexual ocurrido hace años. Relata que Barrelier la llevó a su casa con la excusa de buscar dinero que le debía su abuela, y allí la obligó a desnudarse. Aunque no vio un arma directamente, sí observó un cuchillo en una mesa cercana.
La víctima describe el accionar autoritario de Barrelier y el miedo que sintió, temiendo que la situación escalara. Menciona que Barrelier parecía apurado por irse, como si tuviera que cumplir con otros compromisos o llamadas.