Un hombre relata su experiencia como víctima de robos, sumando un total de 29 incidentes, tras quedar atrapado en su propia camioneta blindada.
El vehículo, descrito como "blindado" y con sistemas de seguridad avanzados como alarma conectada al celular y trabas de puertas, se convirtió en su prisión. El dueño, quien se identifica como viudo y con 60 años, menciona que la camioneta tiene vidrios y parabrisas blindados y polarizados, además de estar insonorizada y con la amortiguación trabada.
A pesar de las medidas de seguridad, el hombre expresa su desesperación por salir y su sed, mientras el conductor, el doctor Enrique Ferrari, le plantea un juego psicológico o una prueba de supervivencia.